El combustóleo pesado es un subproducto residual de la refinación del petróleo, caracterizado por su alta viscosidad, densidad y contenido de azufre, utilizado principalmente como combustible industrial en calderas, hornos, plantas termoeléctricas y grandes buques marinos. Es una fuente de energía densa, pero altamente contaminante, generando dióxido de azufre y carbono negro “Hidrocarburo líquido oscuro insoluble en agua, con olor típico de petróleo”